sábado, 22 de febrero de 2014

Siempre Viva, Pasarela Valparaíso 2014

Nueva colección Siempre Viva presentada en Pasarela Valparaíso. 



Pasarela Valparaíso es un evento organizado y producio por la carrera de Vestuario de DUOC UC, sede Viña del Mar, a cargo de su directora Vivian Urmeneta. Su cuarta versión tuvo lugar en el notable Parque Cultural Ex-Cárcel de Valparaíso.



SIEMPRE VIVA.


Siempre Viva es una nueva mirada sobre el sincretismo nacido a partir del catolicismo y el animismo indígena, que persisten hasta hoy, dejándose ver en el culto a los muertos. Las animitas y los coloridos cementerios del desierto, son expresiones actuales que nos hablan de la cosmovisión y estética de los pueblos originarios, que se han colado en el tiempo y persisten hasta hoy.

Animitas, cruces, desiertos, sol, relicarios, coronas de flores coloridas, coronas de flores oxidadas, y otros, forman parte de este nuevo imaginario. Construyen una mirada desde el barroco latinoamericano en torno al recuerdo y la permanencia de los muertos a través de los vivos. Los principales materiales empleados son cobre, pátinas y resina. Además, cada paisaje está creado con especias como canela, pimienta, sémola y harina tostada.



Esta es la continuación del trabajo que realicé para la muestra colectiva "Persistencia Barroca", de la Asociación chilena Joya Brava. Las primeras piezas que hice en esa oportunidad fueron el collar y broche de animita, dedicadas a mi padre.

detalle collar

Acá fotos de la pasarela,  fotógrafías de Raúl Rossi.














fotografía de broche de Valeska Cirano



y acá  fotos que tomé yo de algunas piezas

 aros de animita. cobre, resina, madera, harina tostada, sémola bolitas de caramelo

 aros de animita. cobre, resina, madera, amapola, sémola, pimienta, bolitas de caramelo


Esclava. cobre patinado y resina roja

 Aros. cobre, pátina y baño de oro

Aros. Bronce, curahuilla, amapola, sémola, pimienta, resina


 Medallón. cobre, baño de oro, resina, canela, curahuilla, cúrcuma, pimienta, sémola

Collar marco. Bronce, resina, canela, bolitas de caramelo, cúrcuma, pimienta, cenizas, lámina de oro 22k.
Cadena de bronce encontrada perteneciente a lámpara antigua

Además desarrollé el vestuario, con vestidos reciclados e intervenidos por alas de pájaros, para llegar al cielo. Las fotografías originales fueron realizadas por mi cuñado Cristian Vergara, quien se dedica a realizar bellas fotografía de aves. Yo las edité para crear "alas" que con mi mamá bordamos a mano en cada vestido.







Corazón Barroco, especial 14 de febrero

"Le tengo un regalo" me dijo Kiro esa tarde en la playa cuando desperté de mi siesta sobre la arena.
Era una piedra de unos 6cm de alto en torno a la cual habían crecido pequeños picorocos cubriendo casi toda su superficie.

Enfoqué la vista y al mirarla en detalle me fijé que tenía forma de corazón, pero de corazón de verdad, no del símbolo que uno tiende a dibujar.

"Fantástico, con esto voy a hacer mi especial del 14 de febrero!", de dije.

Llegamos a la casa y rápidamente me puse a trabajar en ello.
Materiales: cobre y resina













viernes, 21 de febrero de 2014

Workshop con Jorge Manilla, "Corpóreo-Incorpóreo". Noviembre 2013

Ya han pasado algunos meses desde que tomé este workshop con Jorge Manilla en Walka Studio, Santiago de Chile. No había tenido tiempo de publicar nada sobre la experiencia ni los ejercicios que realizamos durante los 4 días que duró el taller. "Corpóreo-Incorpóreo" hace referencia a la actual investigación de Jorge y a partir de algunas de estas reflexiones desarrollamos 2 acciones, una grupal y otra individual.

Aunque se realizaron en forma paralela, en las fotos les muestro primero el trabajo grupal. Trabajamos en equipos de 3 personas. Se nos asignó un color, y un estado del cuerpo. 
Nuestro color: negro. 
Nuestro estado: cuerpo como cadáver. 


Un muertito antes de quedarse quietecito, pasa por varios estados: hinchazón, explosión, isla cadavérica (un bello concepto) y sequedad, donde lo que queda de piel se pega a los huesos, y toda la efervescente vida que florece en torno al muerto, finalmente se apaga y se vuelve al silencio.

La isla cadavérica fue mi estado favorito. Una vez que un cadáver se hincha y explota, todo este interior entrega nutrientes al suelo, y se crea un aura de vida, donde crecen pequeñas plantas y se alimentan los insectos. Me imaginaba esta "isla" como un contorno florido alrededor de uno, lleno de pequeñas vidas ocurriendo.

Sin pensarlo mucho, tomamos un par de cosas que teníamos a la mano: Una bolsa negra y una masilla de cerámica en frío y comenzamos a investigar cómo podíamos reproducir estos estados a partir de ambos materiales. Hinchamos el plástico, lo hicimos explotar, lo derretimos, creamos una isla cadavérica, etc. En fin, nos divertimos como niñas (siempre lo paso CHANCHO EN EL BARRO en estos workshops inventando cosas). Mientras tanto, hablábamos de podredumbres y gusanos que eran en ese momento nuesta gran inspiración.








Pusimos todos estados estados en un mismo cuerpo, y así nació JORGITO, un monstruito que era como un MINIME de las piezas de Jorge Manilla, porque sin pretenderlo terminamos haciendo algo que se parecía bastante a algunas de sus últimas piezas. A nosotras nos parecía que nuestro Jorgito era un primor.



Y luego vino el trabajo personal. Una relación entre el cuerpo y la joya. 

Para mi el cuerpo es el que refleja la vida que hemos tenido, nuestras cicatrices. La joya, en cambio, nos permite mostrar lo que queremos que los demás sepan de nosotros. Puede ser poder, riqueza, recuerdo, etc. El cuerpo es un reflejo, y la joya una interpretación.


En base a algunos ejercicios en papel, comencé a probar maneras de hacerle llagas, dejar cicatrices, y luego recomponerlos para crear un objeto nuevo, una re interpretación de esta cicatriz en algo nuevo. Hice varias pruebas y operaciones.



Cuando finalmente tuve que traspasarlo a otro material, elegí un libro que encontré en la feria de las pulgas. Era un libro sin tapas, de hojas amarillas, algo roto. Lo compré sin saber muy bien para qué lo usaría. Y me pasó algo inesperado. Mientras hacía esta operación de crear heridas profundas sobre el papel, me sentí terrible. No había caído en cuenta que estaba destruyendo un libro que jamás leería, que nadie más podría leer por mi culpa. Y trataba de leerlo mientras lo rompía y me parecía cada vez más interante. Era sobre Europa, escrito en 1942, justo en medio de las 2 más terribles guerras mundiales. Y yo ejercía una violencia casi sicopática contra él. En fin, fue un proceso raro y algo doloroso. Enajenación, euforia y calma.









Bueno, de este ejercicio nació una serie de broches (aunque solo tengo fotos de 2), cuyo resultado me gustó mucho. Era una cicatriz, pero también era un paisaje. Cuando por fin paré de desgarrar el papel, y lo miré desde lejos, me pareció que era como una hilera de álamos, con cerros de fondo. 

No puedo escapar de los paisajes.... ni de los muertitos.

Workshop con Jiro Kamata "A piece of memory". marzo 2013

En marzo del 2013 vino Jiro Kamata a dictar un workshop en Walka Studio,en Santiago de Chile.

Este sería el primero de muchos talleres y cursos que tomé ese año, y mirando hacia atrás, marcaría el inicio de un largo trabajo que está el pleno desarrollo, y que de manera sorprendente se fue hilvanando con los otros cursos, con las exposiciones en que participé, hasta llegar a dar viva a la última colección, todavía en proceso.

Partimos trabajando en base a algún objeto que nos recordara algo. Nadie sabía muy bien de qué se trataba, así es que cada uno trajo una amplia variedad de cosas.Yo llevé una caja de botones antiguos de mi abuela que no había abierto hacía años y unas estampitas de primera comunión que ella había coleccionado a lo largo e varios años.





Sin pensar mucho, debíamos hacer diferentes pruebas a partir de estos objetos, pero no ya con una carga de recuerdo, sino como una materia de experimentación. Hice varias pruebas diferentes con los botones y otros materiales.







Quería encontrar una relación entre estos dos puntos de partida. Los botones y las imágenes religiosas, que muestran niños recibiendo la ostia. Tanto las ostias como los botones son circulares, y por eso decidí que usaría el círculo plano como materia de trabajo. Entonces comencé a fotocopiar los botones más interesantes en diferentes tamaños y desde ahí seguí avanzando en mi pieza. Busqué maneras de crear volúmenes a través del pliegue de estos círculos planos.





Sin embargo, hubo algo que llamó mucho mi atención en una de las estampitas de la Vírgen, Una de ellas decía: "Esto escribió tu hija" (era la letra de mi abuela) y más abajo, con letra de niña (la letra de mi mamá) decía "ayúdame mamita". Me trataba de imaginar qué cosa estaría pasando por su mente para escribir esas 2 palabras que sonaban desesperadas. En esa oportunidad no lo incorporé en mi trabajo, pero meses después, daría el nombre a mi pieza animita "Ayúdame Papito".




 Al final terminé armando una serie de diferentes maquetas de piezas que uní con hilo y láminas de cobre, que presenté en una fila, creando pequeñas naves.
Unté las fotocopias en aceite y quedaron translúcidas, como si hubiese usado papel diamante. Quedé bastante contenta con los resultados, considerando que fue un workshop de 4 días.